Tenía que ser esta gran urbe con sus interminables luces, con su embrujo cuando cae la noche. Tenía que ser en esta época, justo cuando los montones de hojas secas quieren dibujarme tu rostro perfecto, cuando las lluvias contrastan con el azul radiante casi al unísono que tu ánimo. Tenía que ser ahora, que caigo en el letargo de tu vacío y me entretengo besando tus huellas en la soledad. Y tenías que ser tú, tan viva, dulce y pura como te imaginaba, tan suave y angelical como te encontré en mis sueños no hace mucho....
No descubrí ningún sentido a tu aparición en mi vida, ni tampoco a cómo te habías acomodado en tu pequeño barrio de fachadas blancas dentro de mi pecho. Aunque de poco me importaba mientras clavaba la mirada contra la familiar entrada del bar que iba a encender la mecha. Tenía tanto miedo a verte como a dejarte marchar después. Pero ni todos mis escritos pasados juntos pueden descifrar lo que se hizo añicos en mí al ver como tu sonrisa se fundía con la tenue luz de la estancia. Ni todas las canciones que han osado hacerme llorar alguna vez pueden hilar la melodía que compusiste sin querer con tu abrazo. De un plumazo, tenía lo que tantas y tantas noches rogué al maldito cielo entre susurros y sollozos de rabia. Y ella sin saberlo, ahí delante, gesticulando y hablándome del río y del horizonte iluminado a últimas horas de la tarde....
Las horas se caen como trozos de repisa en ruinas. Brota de tus labios cautelosos todo el queroseno de tu pasado, que se abre a mis brazos como una amapola en mayo. No puedo dejar de mirarte fijamente al alma, envuelta en un halo de ensueño, tan frágil y preciada que se abre paso a codazos en mi historia mezclándose con el anhelo que me va a tragar cuando te vayas. Temo perderte y no sé por qué. Temo no saber qué siento por ti. Y temo seguir durmiendo con tu foto amordazada a mi pecho. Mi amor no tiene claro si vestirse de gala o ,por el contrario, enfundarse la sotana. Si inundar tu balcón de flores o tratar de ignorar el hechizo de polvo de cometa con el que me has encadenado a ti....
Descubrí tu fragancia al abrir tus cartas y ahora la hago mía recorriendo tu cuello de muñeca de porcelana. No me lo puedo creer. Tengo que estar todavía en aquel sueño. Todo ha sido tan fugaz y galopante que no asimilo que esta mano que me aprieta con fuerza es real. Pero si despierto ahora y no tengo tus ojos entrecerrados a escasos centímetros no me lo perdonaría nunca. Quiero perderme en el jazmín de tu recuerdo y olvidarme de quién soy. Desmenuzar este amor a quemarropa sin más ayuda que el saber que puedo verte soñar durante horas. Pero te vas a ir, y no sé qué decirte. Cualquier frase o metáfora se convierten en hierbajos secos cuando pienso en tu partida. Me voy a odiar tanto que ahora tan sólo me concentro en quererte como únicamente en otra época se supo querer...
Me flaquean las fuerzas para seguir como hasta ahora, sin el arrebato de tu risa por la mañana. Pero he descubierto tantas cosas que no puedo dejarme crucificar por esta asfixiante tristeza. Rescataré tus besos de anís de lo más profundo de mi memoria cada día para que adornen mi vida, y recordaré tu silueta dormida bajo la triste armonía de una antigua caja de música. Me quedo esa parte tuya que te he robado, la hago mía, y trato de creerme alguien dentro de tu mundo de montañas y riachuelos...
No te empeñes en secar mis lágrimas con las tuyas. Prometo que te voy a llevar tan dentro de mí que ni siquiera te vas a enterar. Y que el invierno me sepulte entre tus piernas....
+053.jpg)