lunes, 29 de marzo de 2010

Quédate...

Perdido, confuso, indeciso, caminando hacia delante pero al mismo tiempo tan cerca de lo pasado...orgulloso y arrepentido, incansable pero flaqueando por momentos. Duro e infranqueable, vulnerable y frágil, aturdido por haber cedido de nuevo a idealizar sin miramiento alguno, a creer, a volver a las andadas muy cerca de donde no hace mucho descansaba bajo el polvo mi siniestro....

Relajo el gesto y sonrío. Soy yo, ¿recordáis? Siempre soy yo. Ese que se dará de bruces con lo imposible seré yo. Y ese que deambulará recogiendo sus trozos también seré yo.

Quédate con toda esa gente de la que te he hablado y que casi conoces tan bien como yo, con todos los lugares que he pisado y he consolado, con esos campos infinitos de trigo y cebada, con la tormenta que estalla y levanta el polvo del corazón más indeseable.

Quédate con mis palabras, con mis gestos, con esa sonrisa que sale a veces sin querer, con la mirada que trata de contarte cómo te ve, con las horas que este reloj de acero ha matado enredado en tu pelo, con ese triunfo que él mismo se derrota, con esa nostalgia a la que le sobran fuerzas para tumbar a la desesperanza de un golpe seco.

Quédate con mi mundo interior, con cada carretera que he quemado pensando en ti, con cada soplo de viento que me ha devuelto tus suspiros. Quédate con mis historias, con mi fusil, con mi cenicero repleto de confusión, con mis ganas de desaparecer y regresar pronto, con mi camisa blanca, con el primer sol de primavera que quiere quemar mis hombros...

Quédate con mis historias inacabadas, con las canciones que no me dejan caer, con las cartas que he mandado, con las luces de la verbena, con el atardecer sepultando montañas y barrancos, con mi sentimiento de culpa mientras parece que duerme la fría ciudad. Quédate con mi complicidad, con lo simple de un “ te quiero, guapa”, con Júpiter allá arriba guiñándome un ojo, con las veces que me he escapado de clase, con esa guitarra que abandoné, con mi onda expansiva y con mi primer regalo de reyes...

Y a ti , en cambio, te debo una disculpa, entre otras cosas, aunque de mí no quieras ni siquiera mi enturbiado recuerdo. Tú te lo pierdes. Sigo siendo yo, ¿recuerdas?


Without you i'm nothing....