Alguien me llama. Su alarido es tan claro como que ahora mismo estoy dormido, y se cuela fugaz entre la polvareda que se levanta tras mi sueño más intrascendente. También se mezcla con otras voces, con otros sonidos, que llegan a mí entrelazados y amontonados, formando una nebulosa de caos que por momentos me atrapa en su fatídica tela de araña.
Una vez más te espero con los brazos abiertos en este enjambre de ecos traicioneros, encerrado en estas cuatro paredes que ni saben ni quieren sacarme de dudas. Pero es que no comprendo por qué yaces ahora mismo tumbada boca abajo a mi lado, tan silenciosa que podría confundirte con una ráfaga de mi acelerada respiración. Estás tan cerca que te siento remota, ausente, perdida divagando en el núcleo de algún dilema marchito. ¿Quién demonios eres tú? ¿Has peinado mi alma desierta, o quizás solamente has prolongado aún más mi desesperante viaje a ninguna parte?
No contestas. Aunque, realmente, no merezco otra cosa.....
Trato de adivinar por cuál de esos destartalados caminos embarrados vas a regresar. No es tarea fácil. La vida se apaga lentamente en las entrañas de la gran ciudad al son de unas suaves notas de piano, y es ahora cuando vuelve a mí tu mirada más diáfana, tu provocativa forma de dialogar con los gestos de tu boca. Me replanteo una y otra vez si es lo correcto atracar en tu puerto, solo que ya es demasiado tarde. Me veo frente a ti, dejando desvanecerte sobre mis brazos, mutilado por dentro y con el único aliciente de inhalar tu aroma cual brisa de medianoche.
Pero una procesión de culpabilidades enciende sus antorchas de camino a mi refugio, alumbrando a medias lo que ya no tiene remedio ni sentido. Me interné en tus miedos más ancestrales mientras las gotas de sudor humedecían la oscuridad y le daban un toque salado al alba, y de nada me sirvió volver por el mismo camino de siempre. Algo se había dado de bruces contra mis principios y había causado un daño irreparable en la tinta que cubre cada uno de estos cuadernos mustios.
Ahora quiero que me dejes un rato a solas. Es tu trampa, ya lo sé. No necesito más pistas. Y también es solo un sueño.
+053.jpg)